Eran las 16:00 horas del domingo en la capital del ebro,hace frio pero a pesar de todo decidí ir a la romareda.Todavía somos muchos los que pensamos que en cualquier momento el Zaragoza nos puede deleitar con algun partido decente,ya no bueno solo decente y despegar así de esta desasperante situación,al fin y al cabo hemos pagado un abono más por devoción que por ilusión.Ilusión,esa es la plabra que define a este equipo porque desilusiona a todo cristo,ni luchan ni corren y a veces ni siquiera se mueven,en definitiva que la afición se empieza a hartar de tanto figurin y en el día de ayer despidió al equipo con unos sonoros pitos.

El guión del partido fue calcado a los anteriores, con un error de ayala que pudo costar caro y poniendo de manifiesto la debilidad defensiva del equipo.Poco después se adelantaba el rayo con un centro al area pequeña donde el jugador rayista Pachón remataba libre de marca ante la mirada de dos centrales estáticos y un portero que si sigue bajo los palos,se le acabará por caer el larguero encima. En fin otra vez la misma historia y eso que pudo ser distinta,de no haber sido por una excepcional mano de falcon(exzaragocista) en una falta votada por gabi. Las cosas son como son y es que los maños no juegan a nada,dan pena y aunque lo repita a menudo,es lo que es.Tan solo unas pequeñas rafagas al final de la primera mitad con Oliveira y Ewerthon como protagonistas dieron algo de aire al equipo,para irse por delante al descanso,pero como siempre es un mero espejismo.No se que sería de este equipo sin sus dos delanteros.

La segunda parte fue paupérrima, juego poco más bien poquisimo con impreciosones impropias de profesionales y tan solo alguna que otra decisión arbitral más que polémica ayudada de un lineer con un muelle por brazo derecho, mantenían en tensión a un público que comienza a cansarse de los tumbos que da el equipo. Poco a poco el el zaragoza iba a menos y el rayo sin inquietar demasiado puso contra las cuerdas al conjunto maño tras un penaltie a su favor que transformó Aganzo. A falta de 10 minutos para el final,Gabi se llevó una segunda tarjeta amarilla tras protestar un posible penaltie y con la superioridad númerica pasó lo que todos pensabamos y nadie queriamos,excepto los seguidores rayistas claro está,que saltaron de alegría cuando le dieron la vuelta al marcador en una penosa segunda parte.Un pequeño dato,los porteros apenas intervinieron en esta segunda mitad salvo ocasiones esporádicas.

El zaragoza perdió su primer partido en la romareda dando sintomás de enfermo crónico,pero como todo enfermo puede recuperarse.