El electrónico marcaba 4-0 a favor de los locales,pero en la Romareda la afición estaba descontenta, anda con la mosca detrás de la oreja por el pobre juego exhibido por el equipo maño.Un equipo que gana,sí de acuerdo gana,pero no transmite nada y no muestra la intensidad necesaria para conectar con una sufrida afición que aguanta estoicamente partido tras partido.La semana que viene se la juega ante el Xerez,líder la categoría y seguro que no será tan fácil como él de este sabado ante el filial sevillista.

El colista,es un equipo plagado de gente joven con mucho que aprender y además te deja jugar,demasiadas facilidades para un conjunto histórico como el Zaragoza.El Sevilla Atlético pagó varios de esos errores de novato que los blanquillos supieron aprovechar. Arizmendi y Ponzio hizieron enseguida dos goles y con ellos la tranquilidad,esta tranquilidad se transformó en relajación,puesto que cedieron el control del partido al colista limitandose a ver como pasaban los minutos,con esa actitud no se asciende de caegoría.El público dictó sentencia con pitos merecidos a los jugadores y olés sarcásticos al rival,cosas que tiene la vida, sirvió para que los maños reaccionaran marcando dos goles más.
Goleada a trote de burra que no sirve para ahuyentar los temores de buena parte de la afición,ahora mismo solo importa el resultado pero un poco de futbol no viene mal y eso es precisamente lo que le falta a este Real Zaragoza: jugar a futbol.